Pedro Ramírez Vázquez | Legado
Share
Pedro Ramírez Vázquez fue, ante todo, un director de orquesta. Nuestro gran creador de templos modernos y artífice del México más monumental, poseía una extraordinaria capacidad para liderar proyectos públicos y una maestría única para colaborar con otros grandes talentos.
Su visión ayudó a trazar las líneas que definen el orden visual de la capital, al mismo tiempo que supo traducir el relieve cultural de nuestro país con una audacia que desafió todas las reglas. Un verdadero visionario que creó espacios simbólicos que hoy nos permiten explicar a México a través de proporciones colosales.

La honestidad de su arquitectura es una de sus mayores enseñanzas. Siempre se enfocó en realizar obras que respondieran a lo que estaba pasando en el mundo, manteniendo al mismo tiempo un profundo tinte regionalista.
Nos abrió las puertas a espacios destinados a los rituales, a los ídolos y a la adoración colectiva. Basta con observar el Museo de Antropología, la Basílica o el Estadio Azteca para entender que toda civilización requiere de sitios emblemáticos.

Lugares que nos permitan perdernos entre multitudes para encontrar, en ese fervor compartido, nuestro propio lugar en el mundo.
Para quienes habitamos y recorremos esta ciudad, su obra es una presencia constante y vital. Si quieres conocerlo, sólo tienes que voltear a tu alrededor.

En Gramo celebramos la trascendencia de su obra mediante la creación de dos armazones: Origen y Legado, hechos en colaboración directa con el Archivo Pedro Ramírez Vázquez.
Ambos modelos rinden tributo a etapas cruciales en la carrera de un hombre que proyectó un México de horizontes ilimitados a través de una visión vanguardista y un liderazgo inquebrantable, cuya relevancia se puede apreciar en la función de los espacios que imaginó.
La impronta de Pedro Ramírez Vazquez, nuestro gran creador de templos modernos, tan sólo confirma que la arquitectura es identidad y pertenencia…es origen y legado.
